martes, 28 de marzo de 2017

VIGILADA CONSTANTEMENTE

Un día de navidad, después de comer, recibí una llamada del Departamento de Seguridad de Kutxabank. La mujer que llamó me comentó que había una pequeña compra, algo menos de treinta euros, que se salía de mi “perfil de compras”. Le pregunté de que se trataba aquel importe, ella me contestó que estaba a nombre de Facebook1234x, y que desconocía su origen. Durante unos minutos, estuve comprobando en mi perfil de Facebook a ver si mi tarjeta estaba vinculada a esta red social, pero no fue el caso. Entonces, comencé a sospechar que alguien estaba utilizando el nombre de Facebook1234x para “robarme” poco a poco el dinero de mi cuenta bancaria. Por lo tanto, decidí cancelar la tarjeta de crédito por seguridad.

Días después, mi padre, que habitualmente es quien consulta los cuentas de la familia por Internet, me dijo que mi tarjeta no había sido cancelada, puesto que había veinte cargos más por valor de seiscientos euros al mismo nombre, Facebook1234x. En cuanto lo supe me acerqué a la oficina de Kutxabank más cercana para cancelar la tarjeta en persona, para que no hubiera ningún fallo. Para poder denunciar el supuesto robo tuve que ir, primeramente, a la Ertzaintza a notificar la desaparición de aquel dinero,  y seguido, a Kutxabank a rellenar unos cuantos papeles. El banco, tras entregar todo el papeleo y un mes investigando mi caso, me devolvió todo el dinero que faltaba en mi cuenta.

Agradezco el trabajo que cumple el Departamento de Seguridad, pero por otra parte, desde aquella llamada tengo la sensación de que estamos constantemente vigilados y controlados. Es extraño que por un pequeño importe, en un sitio en el que nunca había comprado, sospecharan que yo no lo había realizado. No sé si fue casualidad que en aquel momento alguien de Seguridad estaba consultando mi cuenta o en verdad “saltó la alarma”.


martes, 21 de marzo de 2017

VIDA ON Y OFF LINE


Situaciones online
  • Leer información del ordenador/iPad: cansancio, molestia en los ojos, pero a la vez facilidad ya que dispongo de mucha información, etc.
  • Whatsapp: lo utilizo para comunicarme. Anteriormente estaba mucho más atenta a los mensajes de Whatsapp pero con los años he ido reduciendo mi atención hacia esta App. Antes en dos horas podía mirar el teléfono unas cinco veces, aproximadamente, ahora una o hasta ninguna.
  • Ver series y películas: entretenimiento, tranquilidad, disfrute, etc. Es un momento de tranquilidad ya que es algo que me gusta y con la que disfruto. Podría prescindir del Whatsapp pero no podría deshacerme de ver series y películas tanto online como en DVD.
Situaciones off line
  • Dando un paseo: el móvil lo suelo dejar en casa y en su lugar llevo un reloj. Siento tranquilidad y desconexión.
  • Comida con la familia o amigos/as: en estas ocasiones no estoy atenta al teléfono. 
  • Haciendo deporte: al igual que dando un paseo no llevo nunca el teléfono, lo dejo en la taquilla. Es un tiempo perfecto para desconectar de las nuevas tecnologías y para hablar con personas.

martes, 14 de marzo de 2017

¿CUÁNDO ME SIENTO VIGILADA?

En el enlace siguiente encontrareis un "poster" en el que he representado cronológicamente cinco situaciones cotidianas en las que me siguiente vigilada. 
1.   Whatsapp: todas las mañanas cuando desconecto la alarma del teléfono, miro el Whatsapp. En mi caso, tengo cancelado el tic azul para que la gente no sepa si he leído o no sus mensajes, ya que es un efectivo "sistema de vigilancia y control" que no creo necesario. 
2.  Google Now: Durante la mañana suelo buscar información en el en Google, dependiendo de mis búsquedas la información que me ofrece es diferente.

   "Google Now es un asistente personal inteligente desarrollado por Google que está disponible dentro de la aplicación para móviles de Google Search para los sistemas operativos Android. Google ofrece ahora de forma pasiva la información al usuario que predice qué va a querer, en función de sus hábitos de búsqueda."
 
3.    Kutxabank: El Departamento de Seguridad de Kutxabank se encarga de vigilar las cuentas de todos los usuarios de este banco para avisarles en caso de robo. En la siguiente entrada contaré un relato real en relación con esta entidad bancaria.
4.   Cam del portátil: Siempre tengo una pegatina en la Cam del portátil ya que desde hace unos años se dijo que cabe la posibilidad de que alguien externo pueda jaquear la cámara.
5. Facebook: Al igual que Google Now, Facebook dependiendo de mis amigos y amigas, páginas de interés, entre otros,  me sugiere a quien seguir, normalmente suele acertar.

"La capacidad de vigilar a todos en el planeta está casi aquí y, sin duda, estará presente en el próximo par de años", dijo Assange, en una conferencia a través de Skype a una gran audiencia en el festival South by Southwest Interactive. 

martes, 14 de febrero de 2017

"¿CÓMO APRENDES A SER MAESTRA? REPENSAR EL GÉNERO EN LA EDUCACIÓN INFANTIL"


¿Cómo aprendes a ser maestra? Repensar el género en la Educación Infantil es el título de este artículo de Estíbaliz Aberasturi y Jose Miguel Correa que trata sobre una investigación hecha a alumnos/as estudiantes en el grado de Educación Infantil. En él, se repasa la problemática del género y ciertos juicios perniciosos sobre esta profesión.


Educación Infantil, al igual que otras profesiones de cuidado, siempre ha estado ligada a las mujeres por su rol femenino, en nuestra sociedad, de comprensión, cariño y paciencia. La segregación de los géneros en la educación crea una discriminación de doble sentido ya que los hombres predispuestos a estos trabajos también  sufren: la no contratación, los insultos, las vejaciones, etc. En esta sociedad algo arcaica, resulta que los varones todavía no encajan en el plano educativo y son heterosexualmente sospechosos. El artículo recoge ciertas opiniones de alumnos de Educación Infantil que  reflejan el miedo a actuar de forma cariñosa con los/as niños/as por las posibles vejaciones que puedan sufrir y explican como a la mínima los/as padres/madres te quieren denunciar.



Esta exclusión (el 90% de las docentes son mujeres) hace que la profesión de educar, como una profesión del cuidado, perpetúe como una tarea asignada a las mujeres y, de misma manera, que la presencia masculina siga siendo minoritaria. Estibaliz y Jose Miguel hacen hincapié en que abrazar ambos géneros enriquecería y mejoraría tanto el ciclo de formación como las aulas de los colegios. A pesar de ello, comentan que acoger a los dos sexos en las aulas no garantizaría la diversidad ya que se volvería a caer en la norma, asumiendo que el modelo de familia heterosexual es el apropiado, devaluando otros modelos. Por ello, habría que replantearse la educación y revisar las “reglas del juego”.


      A parte de que la Educación Infantil es presionada por cuestiones sociales del tipo que hemos explicado anteriormente, también sufre un continuo desprecio y es infravalorada. Comentarios como “muchas vacaciones”, “para estar con niños no hace falta carrera universitaria” o “¿para qué estudiar? ¿Para cambiar pañales?” siguen siendo típicos.